"Un objetivo es una conveniencia pasajera. Una pasión es algo que nos sostiene y da sentido a nuestra existencia." (Joaquín Lorente)
AVISO: Las opiniones vertidas en este blog son de carácter personal, no representando las políticas oficiales ni son vinculantes para el Ayuntamiento de Madrid ni para el Colegio Oficial de Trabajadores Sociales de Madrid.



martes, 17 de marzo de 2015

HOY, DÍA MUNDIAL DE LA PASIÓN POR EL TRABAJO SOCIAL

No podía dejar pasar el día de hoy.

Hoy es el día en el que la profesión del Trabajo Social celebra su día internacional. Por ello, muchos/as nos reuniremos hoy, en los actos organizados desde nuestros Colegios territoriales y Consejo General, para visibilizar la labor que diariamente, cada quien desde su puesto y lugar, hacemos, por los derechos de la Ciudadanía, aunque no se nos vea demasiado (es lo que tiene dedicarse a "gente invisibilizada" - que no invisible-).

Hoy, mi blog no podía permitirse no publicar (aunque tengo un notición que daros... quizá la semana que viene!, je, os dejo con la cosa), porque hoy es el día en el que, muchos/as, celebramos que vivimos verdadera pasión por el Trabajo Social.  De hecho, elegí este nombre para el blog porque leí que pasión es algo que que nos sostiene y da sentido a nuestra existencia. Pues algo así es esto para mí, junto con otras cosas.

Hoy, también, alguien, me llamará friki, pero el caso es que cada vez conozco a más gente como yo, frikis, o, más bien, gente apasionada, que te contacta desde Cantabria, Castilla y León, Andalucía, Cataluña, Valencia... (no voy a citar a las 21, sino a aquellas con las que he hablado este último mes), uff! un montón de lugares, gente que vive esto igual, en las redes, por el blog (wow, 6000 visitas este mes!), en mi Centro... en las reuniones del Colegio... vamos, que no es cosa de unos/as pocos/as, sino de muchísimos/as personas que sentimos lo mismo: hoy es nuestro día: celebrémoslo.

Por eso, hoy, no voy a enrollarme más. Un día para reivindicar los derechos sociales por los que nos dejamos el pellejo todos los días. Enhorabuena, colegas, por haber elegido esta profesión, y por sentir pasión por ella. 

Nacho

Hoy no aconsejo vídeo, ya que a las 18,30 se estrenará EL CORTO DOCUMENTAL "Derechos sociales por la dignidad" en la Cineteca del Matadero de Madrid. el acto se retransmitirá por streaming en www.eldiario.es 

jueves, 5 de marzo de 2015

BANCO DE ALIMENTOS Y SERVICIOS SOCIALES

    Nos hemos levantado hoy con la noticia cuyo titular es "Las personas que reciban ayuda del banco de alimentos deberán presentar un informe de Servicios Sociales", ha declarado Alonso, el Ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Tema conflictivo. Y yo, raudo y veloz, lo mando a un par de grupos de whatsap: me pregunto cómo será recibida la noticia entre colegas. Y me encuentro con tres respuestas en cuestión de 3 minutos:
  • "No al certificado de pobreza" (siempre hemos rechazado nuestro papel como "certificadores de pobreza" de los Servicios Sociales, influidos por quienes vivieron la época del "carnet de beneficencia").
  • "Va a colapsarnos aún más"
  • "Es una medida asistencialista". Asistencia se ha convertido en una palabra tabú en la profesión. Sin embargo, a mí me enseñaron que ya no nos llamábamos asistentes sociales porque "no sólo asistimos: prevenimos, promocionamos y rehabilitamos" ¿ha cambiado esto con el grado?je. Habrá que continuar asistiendo, por supuesto: el rechazo viene más hacia hacer sólo eso, olvidando las otras funciones.
Uhmmmm recapacitemos.

Bien, creo que, como profesionales, no podemos quedarnos en discursos fáciles: es necesario explicar que lo que dice la noticia, más allá del titular, es que se van a tomar medidas de coordinación en relación a este tipo de ayudas (la medida parte del Consejo Territorial, donde hay varios colores políticos, y viene de Europa). No obstante, me gustaría sacar a la luz nuestras contradicciones como Sistema de Servicios Sociales en este asunto:
  • Defendemos que se nos visibilice, pero nos asusta que la población general acuda a nosotros ante el miedo al colapso;
  • No queremos hacer "certificados de exclusión", pero estamos a favor de medidas de discriminación positiva que requieren "certificados" (por ejemplo, para personas con discapacidad);
  • Llamamos "asistencialista" (y dale con el término "prohibido") al tercer sector que se mete en montar bolsas de alimentos/comedores pero nos cuesta incorporar a la intervención social pública este tipo de recursos (esta sería una oportunidad para ello), usándolos de manera planificada como complemento a recursos más garantistas:  esta es una oportunidad para el trabajo coordinado con el tercer sector.
  • No queremos que el dinero para políticas sociales sea repartido sin control público, pero tampoco queremos asumir esta figura;
  • Criticamos que las entidades sociales concedan ayudas financiadas por lo público sin acompañamiento por nuestra parte, pero no queremos asumirlo desde los servicios sociales públicos;
  • Defendemos el derecho a los Servicios Sociales y al acompañamiento social, pero ponemos parapetos a que las personas acudan a un Centro de Servicios Sociales "a pedir ayuda" porque vienen con la demanda de la bolsa de alimentos;
  • Criticamos el caos presente en el que se reciben diariamente peticiones de informes para beneficiarse de las bolsas de alimentos más variopintas, pero no queremos meternos a organizar ese patio;
  • Defendemos que exista una Ley General de Servicios Sociales que cohesione, pero no queremos que se inmiscuyan en la gestión de los recursos a nivel general, y es que dice la noticia "ha anunciado la creación de un grupo de trabajo con las comunidades autónomas para el seguimiento de este fondo, que establecerá además los requisitos de los beneficiarios, unos criterios que serán comunes en todo el país."
  • No queremos trabajar (hacer informes) a demanda de los vecinos/as para las entidades si no hay seguimiento posterior, pero, si fuese a existir ese trabajo coordinado y la devolución... ¿los haríamos?
   Entonces ¿en qué quedamos? Como veis, muchas (seguro que me dejo aún más) son las contradicciones con las que se convive en los Servicios Sociales Públicos.

   Para mí, lo fácil (sé que alguna colleja me va a caer por este post, lo asumo), sería mantenerme en una posición purista y decir "estoy en contra, mejor sería una buena política redistributiva". ¡Por supuesto!, pero... mientras eso llega, creo que, lo planteado, dentro de la lógica de lo menos malo, mejora la situación caótica que existe ahora. Por lo tanto, A FAVOR, aunque con tres reparos:

1.- Deben perseguirse políticas universales y garantistas de derechos, entre otras cosas, por la vida digna de la ciudadanía, y porque la acumulación de "beneficios" en un grupo o clase social, puede llevar a un conflicto grave.
2.- Los Servicios Sociales nos encontramos desbordados: es necesario aumentar las partidas en personal para realizar eso que tanto defiende el Ministro: acompañamiento para las familias que precisan esta ayuda, y que no pueden realizarse con las actuales ratios. Esta situación de colapso es real: no lo dudo.
3.- Una para colegas: busquemos la oportunidad de darnos a conocer, de ganar espacios, de visibilizar lo que hacemos. Es innegable que esta medida puede hacer que las entidades sociales que dan los alimentos (abastecidas por el Banco de Alimentos) hagan la difusión que tanto anhelamos para poder llegar a las personas que no nos conocen y nos necesitan.

      Por último, y a modo práctico: lo digo y lo mantengo: habrá que adoptar una postura proactiva si queremos sobrevivir: revisar la gestión de los Centros, especialmente incorporando técnicas para atender, como las grupales (quien no leyó mi post sobre grupos informativos, ahora estará obligado/a >VER), y telemáticas, que evitarían cierto colapso, e incluso, no nos compliquemos: no están pidiendo un informe social, sólo "informe de Servicios Sociales"... no digo más.

    Me encantaría formar parte de ese grupo de trabajo, Señor Ministro.

   Ahí lo dejo. Polémica servida. Creo que si resistimos a la visceralidad del rechazo inicial, podemos ver la oportunidad de la medida. Espero que esta entrada contribuya a ello, o, al menos, a profundizar en el tema y al debate: por supuesto, mi opinión no tiene porqué ser la buena.

Ánimo.

Nacho

Os dejo con una que pretende dar un mensaje de esperanza. Del grupo mexicano Camila: ¿De qué me sirve la vida?


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miércoles, 25 de febrero de 2015

EL SECRETO MEJOR GUARDADO en LOS SERVICIOS SOCIALES

OFERTAS DE EMPLEO Y CURSOS, como siempre, AL FINAL DEL POST. 

Os voy a desvelar cuál es el secreto mejor guardado en los Servicios Sociales.

Me refiero a algo de lo que difícilmente alguien encontrará publicidad de ninguna parada de autobús.

Tampoco la verás en carteles en el barrio ni en un Centro de Servicios Sociales: de hecho, los/las trabajadores/as sociales no la ofrecemos abiertamente...

Y es que, es probable que hagamos campañas a favor del derecho a la Renta Básica, e incluso difundamos el derecho a solicitar Renta Mínima >VER.... pero ¿nos atreveríamos a hacer lo mismo con las ayudas económicas municipales? (que son las nuestras)

Seguramente no: SON EL SECRETO MEJOR GUARDADO EN LOS SERVICIOS SOCIALES de los municipios.

¡Pues existen! (aunque de manera muy mejorable>VER): se trata de ayudas temporales, ya sean para situaciones de emergencia (un corte de luz por impago, por ejemplo), como para alimentar a una familia durante unos meses, aunque, normalmente, mientras llega otra ayuda -esta vez sí, periódica, como la Renta Mínima-. 

Pero, ¿y por qué no se difunde su existencia?, se preguntará el profano.... 

Pues existen múltiples teorías:
  • "No tenemos suficiente presupuesto para la necesidad que existe": cierto, pero no es menos verdad que, si la ciudadanía no la solicita (porque no la conoce), jamás aumentarán esas partidas, ¿no?


  • "No tenemos criterios para indicar a quién sí y a quién no..." Eso sí que no: criterio SÍ tenemos. Quizá lo que nos falta es reglamentación de esas ayudas, y seguridad en nosotros/as como profesionales para decir "en tu caso, no", si llega la ocasión.
   
      En mi distrito se organizan grupos informativos semanales >VER para las personas que hacen una demanda económica, y, además, se cita en grupos nuevamente a las personas solicitantes de RMI para informar nuevamente sobre ellas >VER. De hecho, hace 15 días vi por primera vez un salón de actos lleno de personas para informarse sobre ayudas económicas municipales: y, además, citadas desde el propio centro. Esta técnica pone la piel de gallina a más de un profesional e institución, pero en mi distrito no ha supuesto hasta la fecha ningún problema salvo el trabajo que conllevan. De hecho, estoy convencido de que el trabajo es mucho mayor si únicamente se gestionan " a demanda", por el goteo de los y las ciudadanas que, por otro lado, las solicitan cuando ya se encuentran en situaciones poco reversibles. 

     No me negaréis que esta desinformación, en un momento de crisis económica, arroja tres pésimos indicadores:

1.- Una escasa transparencia en la Administración (ver informe Colegio TS Madrid), que concede ayudas pero no da publicidad de ellas
2.- Cierta desatención a la ciudadanía (a la que se mantiene en la ignorancia) que puede provocar el agravamiento de situaciones críticas, y, por otro lado,
3.- Nos transforma, a los/las profesionales, en cómplices de la política presupuestaria de los municipios ( por lo tanto de los recortes si los hubiera) ya que, al final, sólo se informa a quien le correspondería, y en todo caso, mientras exista presupuesto (estas ayudas están sujetas a disponibilidad). Prueba de ello es que apenas se produzcan denegaciones (que deberían existir, ¿no? ¿o es que a mí se me concedería aunque no la necesitase?). 

   Mi propuesta a profesionales e instituciones: informar y difundir: no callar: nuestro silencio nos hace cómplices en entrevistas, en grupos, carteles etc.

   Curiosamente, donde cualquiera encontrará la información y solicitud es en internet, donde están las cartas de servicios y catálogos municipales: no cabe duda: el poder democratizador de la red es inmenso. Pero ¿en qué papel quedamos los profesionales y nuestras instituciones municipales que defendemos como las más cercanas a las necesidades de los y las vecinas?. 

Ahí lo dejo. 

Nacho

  Hoy os recomiendo una que va por otros derroteros: es romántica: when you say nothing at all (BSO de  Nothing hill), pero cuyo título me ha recordado que, quizá, con nuestro silencio, lo decimos todo.



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martes, 10 de febrero de 2015

TELEBASURA DE NUEVO: Y DALE CON LOS GITANOS

De verdad, no dejan de impresionarme las estupideces que se ponen en televisión.

El canal Cuatro, no habiendo tenido bastante con el programa Palabra de Gitano (sobre el que ya escribí hace un par de años >VER y que fue rechazado por muchas entidades sociales  >VER ) ahora han sacado otro, llamado Gipsy Kings -que aconsejo no ver- televisado esta semana y seguido, para mayor escarnio, de su programa precursor (quizá han pensado que usando el término en inglés resultaría menos evidente).

El tema es que, lejos de una estupidez cualquiera (que ya estamos acostumbrados a ver a cientos en televisión), va más allá: se trata de un retrato esperpéntico que se nutre de la ridiculización de la comunidad de ciudadanos y ciudadanas gitanas. La cosa consiste en ventilar conductas que puedan parecer ridículas, y asociarlas a una minoría étnica (es decir, un dato de carácter personal), con la estigmatización que ello supone. ¡Ah! se me olvidaba!, y a hacer dinero con ello. Lamentable.  

Claro, como un internauta me contestó en las redes: las personas que deciden salir, tienen su responsabilidad: si algún día me las encontrase, me encantaría hacerles entender el flaco favor que le hacen a su gente... y a la de todos/as: porque gracias a esos programas nos va a ser mucho más difícil a los padres evitar chistes, dichos y comentarios racistas en nuestros hijos. Sin embargo, este medio de comunicación de masas, que conoce su poder (prueba de ello es la publicidad) opta por asociar conductas individuales a colectivos o a minorías étnicas a sabiendas de que pueden fomentar el racismo y la discriminación: en mi opinión, es el caso.  

Sigo pensando que a nadie se le ocurriría sacar un programa similar con personas de color (digo yo que habrá muchas que lleven vidas como para llenar programas): sería llevado a los tribunales y tendría una gran reacción mediática, lógico: ¿y contra los gitanos, sí se puede? Claro, no está tan mal visto.... y blancos/payos, también los hay (más aún), pero al ser la inmensa mayoría, no hay prejuicio detrás: no da el mismo juego. Si leéis los comentarios que hacen personas -televidentes- en las redes, podéis constatar el daño que se hace.

Me pregunto hasta cuándo no va a actuar algún juzgado contra esta cadena que en Navidad intentará vender sus campañas solidarias, claro. De hecho, me enteré de este programa por un anuncio mientras estaba viendo otro en el que hablaba de los graves problemas que sufren personas intersexuales ¿es esto lógico? ¿y en acto seguido hablan de otro programa que potencia la discriminación racial?. 
Juan de Dios Ramirez. Gitano. Diputado Europeo hasta el 99.
No sé si el canal querría hacer un documental sobre él.., 

Alguien pensará que estoy aquí dando un discursito, pero no lo es: conozco a muchas personas que gitanas que sienten verdadera repugnancia hacia estos programas. 

En particular, hace poco pude hablar con Pepa (nombre ficticio) se trata de una mujer gitana que está buscando trabajo: como a varios millones de españoles (ella también lo es), le está costando. Tiene una hija, que está formándose como auxiliar administrativa sobre la que tiene grandes esperanzas de que lo encuentre.  ¿Sabéis lo que me decía? Pues que tiene miedo a lo que pueda pasar mañana gracias a la imagen que transmiten estos programas: que nadie la contrate, ni a ella, ni a su hija, pensando que van a estar todo el día de fiesta, de bodas de 15 días, o vete tú a saber. Y, de manera indirecta, se cargan también el trabajo de muchos profesionales que nos dejamos el pellejo por una sociedad más justa. Laboralmente, parece que una gente se busca la vida quitándosela a otros.

Me gustaría que el gremio periodístico y sus pagadores hiciesen una reflexión sobre la libertad de expresión y la responsabilidad social que tienen entre manos.  Si algún periodista me lee, le aconsejo una guía de estilo para periodistas publicada en 2010 por Secretariado Gitano >>VER

No voy a ver más programas de esta serie, que luego me quitan el sueño.

Otra patada a la igualdad.

Nacho

Os dejo con una canción muy bonita. India Martinez y Abel Pintos. Corazón hambriento. Una mujer a la que se le suele preguntar si es gitana y siempre dice lo mismo: "tengo mucha mezcla". A mí no me importa, la verdad, pero canta increíblemente. Eso es innegable.

jueves, 5 de febrero de 2015

PRODUCTIVIDAD Y APPs

OFERTAS DE EMPLEO Y CURSOS, AL FINAL DEL POST

La semana pasada llegó a mis manos una entrada de un compañero de Chile que tituló "12 Herramientas virtuales para ser un Trabajador Social altamente productivo". Aconsejo no sólo leerla, sino seguir ese blog. El caso es que varias colegas me lo remitieron porque sabían que me me gustaría y por supuesto que acertaron, pero creo que hay que tener ciertas cautelas.

En primer lugar: aunque las TIC pueden multiplicar tu productividad, también pueden perjudicarla: nuevamente, el problema no es la herramienta, sino cómo la uses.

De hecho, el método de mejora de la productividad GTD que yo aplico, podría no precisar nada más que una simple agenda y un paquete de etiquetas removibles ("post-it"), por lo que aconsejaría no sucumbir al ansia instaladora que a veces nos entra al leer este tipo de artículos tecnológicos. Sin embargo, qué duda cabe: la tecnología representa una oportunidad única para aumentar nuestra productividad, máxime con la gran cantidad de información que manejamos a día de hoy (se dice que 10 veces más que hace 10 años). 
app_productividad
Aunque pueda parecer contradictorio desde un profesional apasionado por las TIC, os diré que hay que ser cauto/a a la hora de instalar cualquier APP en un equipo: existe cierto consumo compulsivo de aplicaciones, y la fiebre instaladora puede llevarnos, precisamente, al caos, y, por tanto, alejarnos de la productividad tan anhelada.

Me refiero a dominar nuestros dispositivos y ordenador (que a veces se convierte en un vertedero de archivos y un agujero negro para nuestra productividad), y, en relación a las apps, informarnos, e incluso plantearnos si, antes de instalar una nueva, realmente la necesitamos o, si la que ya teníamos podía darnos ese mismo servicio. Es más, en ocasiones, la instalación de determinadas aplicaciones, bloquea nuestro terminal, sea tablet, movil o incluso pc.

Mi experiencia, al menos, es que hubo un tiempo en el que me volví loco por las APPs, instalé multitud de ellas y casi muero, je: es más, mi productividad bajó bastante por la dispersión (y mi móvil se llenó de publicidad). 

En segundo lugar, si alguien me preguntase, a día de hoy, sobre cómo comenzar en el mundo de las apps... no lo dudaría: le diría simplemente: "Google". No me llevo ninguna comisión, que conste, pero ofrece casi todo lo que yo necesito: 
  • Google Calendar es formidable para programar citas, etc, 
  • Gmail es un gestor de correo de gran capacidad
  • Google keep para anotar ideas, etc. (es un capturador de notas, como Evernote) 
  • Googgle Maps: ya no necesitas tomtom ni nada de eso (aunque ayer me jugó una mala pasada y me tuvo dando vueltas)
  • Google Hangout para multiconferencias, 
  • Google Drive, para subir archivos a nube
  • Google Documentos para compartir documentos en trabajo colaborativo...
  • Blogger para gestionar este blog ( que analizo con Google analytics)...  
  • Google+ cada vez más, desplaza al resto de redes sociales como facebook y twitter...
  • Es más, desde que Google now se anticipa a mis gustos, me avisa de citas (por ejemplo, reservas) remitidas por email, e incluso me indica lo que tardaré en llegar a casa o el tiempo que hace... me ha terminado de convencer. Incluso Youtube (que es de Google) me propone la música que me apetece... ( si mis hijos no abrieron con mi sesión, en cuyo caso me ofrece pokemon o Peppa Pig, je)
Por todo ello, así, sin necesidad de aplicaciones más selectas, no lo pensaría demasiado: Google y ya está. Además, todas ellas 
  • Se sincronizan (excepto blogger, que es un poco patatera), 
  • Son herramientas multiplataforma (por lo tanto, independientes del dispositivo que usemos), y
  • Son gratuitas 
Al menos yo, estoy en la línea de simplificar en este sentido y construir mi oficina virtual. 
    Vamos, que estoy apunto de dejar hasta a mi inseparable Evernote aunque mantengo también Dropbox como nube (aunque ya tengo varias por ahí).  No obstante, este proceso lo haré paulatinamente, aunque, Daniel, bucearé en alguna, me has picado...

    En conclusión: las APPs pueden multiplicar tu productividad, pero ojo con la fiebre instaladora: puede dar al traste con ella.

    Nacho

    Hoy os dejo con Lean on me (Apóyate en mí), interpretada por la gente de Playing for Change. Muy buena.



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    miércoles, 28 de enero de 2015

    DEMANDA INDIVIDUAL, RESPUESTA GRUPAL

    OFERTAS DE EMPLEO Y CURSOS, AL FINAL DEL POST

    Buenas: como prometí, dedicaría una entrada a mi otra de mis grandes pasiones: la intervención grupal.

    En este caso, hablaré de los grupos informativos de primera atención. Primero os contaré lo que son, y después entraré en el debate, claro.

       Se trata de una técnica que utilizamos en mi distrito y que, sin duda, aconsejaría para otros: básicamente, se trata de lo siguiente: una vez detectadas las grandes demandas (en nuestro centro los dos más frecuentes son el de prestaciones de mayores/dependencia y el de prestaciones económicas), se programan de manera semanal.

        Así, cuando llaman para pedir cita y explican el motivo (y éste es uno de los que pertenecen a los pre-establecidos), se les asigna un encuentro en grupo, y no en el despacho de la trabajadora social. En esta sesión, se le facilita, a él/ella, y todos/as los/las participantes, todo el despliegue de recursos posibles sobre el tema en cuestión junto con los perfiles, requisitos, limitaciones, plazos... fundamentales para beneficiarse de ellos. Incluso, al hablar de su derecho a la solicitud y la reclamación, suele darse un diálogo más que interesante entre los propios/as vecinos/as.. Después de esta sesión, quien quiere, pide cita individual.

    Esta técnica tiene enormes beneficios:

    • Garantizar una información homogénea sobre las prestaciones
    • Brindar la oportunidad de una experiencia de atención diferente en el ámbito de los Servicios Sociales.
    • Facilitar un espacio donde recoger las expectativas y experiencias de los y las vecinas.
    • Facilitar la relación con otros vecinos/as
    • Conocimiento de otros recursos diferentes a aquellos que ya se conocen
    • Descarga el tiempo dedicado a informar en citas posteriores.
    • Aprovechar el potencial multiplicador de la información de las personas en sus vecindarios.
    • Representan una democratización de la información, que, a veces, permanece oculta en los Centros. 
    • Reflexionar conjuntamente sobre la situación, sobre los recursos, el papel de los Servicios Sociales, etc.

    Por otro lado, ya lo anticipé, esta técnica tiene alguna pega que siempre sale y que, básicamente, resumo en tres:

    1.- En primer lugar, el conflicto que supone explicar a una persona que ha llamado para pedir una cita con un trabajador social que nuestro modo de trabajo es usando una cita grupal inicial. Por supuesto, aplicar esta técnica supone un esfuerzo en la planificación del propio centro y  en el indispensable apoyo de la unidad administrativa, que es quien explica los objetivos de tal cita grupal a los ciudadanos cuando piden la cita. Hay que decir que esta resistencia es insignificante, al menos en mi distrito; en buena parte, gracias al buen trabajo de quien tiene que explicarlo.

    2.- Por otro lado, existe el temor a que el/la ciudadano/a, no quiera, delante de vecinos/as, verse en un grupo sobre una determinada prestación, ya que, digamos, reconoce abiertamente su problema. 

    En referencia a este temor,  indicar que, siempre, el grupo, se inicia avisando de que no es el espacio para contar problemas particulares, sino de informar de manera general, resolver dudas, etc. ya que para eso estará la entrevista que podrán tener con su trabajadora social posteriormente. 

    Puede pensarse que este reparo surgiría, más en el grupo de "prestaciones económicas". Me pregunto: tenemos 4,5 millones de parados en España: en muchiiisimas familias, tenemos a alguien en paro: ¿es algo vergonzante?. Por favor... cuando en la tele sale una persona reclamando medicamentos para la hepatitis C ¿es eso algo a ocultar? Esa enfermedad se transmite por vía parenteral: principalmente por transfusiones, o por intercambio de jeringuillas (!). ¿deben ocultarse? PUES NO: se manifiestan en la puerta del Ministerio. Y consiguen su objetivo, por cierto. Ahí lo dejo.

    Parece que no acabamos de creernos, ni los propios profesionales a veces, que ser usuario/a de Servicios Sociales no es algo que alguien tenga que esconder. Trascender del problema individual a lo colectivo es uno de los objetivos más importantes de los grupos informativos.

    3.- Última pega a esta técnica que suelo escuchar: puede que un porcentaje de usuarios/as, al no tener a priori un espacio individual de entrevista, se marche al conocer que no sería beneficiario de una determinada ayuda (imaginemos que no cumple los requisitos), y entonces el sistema no fuese capaz de detectar una necesidad que precisaría intervención (al margen de la prestación económica). Bueno, en este sentido, tengo que confiar en el sexto sentido de mis grandes compañeras, y en la posible cita posterior que, se les indica, deben pedir para tratar de asuntos no tratados grupalmente.

    Bueno, también hay que reconocer que detrás de muchas de estas pegas, se esconden profesionales que no acaban de confiar y tienen resistencias a colocarse con un grupo de ciudadanos/as, explicarles sus derechos, recursos, etc. e instituciones que, de cara a la galería, dicen "mi gente no quiere hacer trabajo grupal", pero son incapaces de organizar el Centro/Distrito/Municipio para que este tipo de intervención sea asumida como metodología propia de trabajo (a mí dijeron en la logopedia de mi hijo que "allí el tratamiento era grupal", y ya está, sin problemas).  ¿Hay algo de esto o no?
    ¡Ah! Y la evaluación de los y las ciudadanas, es buenísima ¿teníais dudas?

    Os invito a tratarlo en vuestros centros. 

    Nacho

    Esta semana no puedo más que poneros este ejemplo de contagio que sabe a Grecia. Os gustará. 




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    martes, 20 de enero de 2015

    TRIAJE

    AVISO: OFERTAS DE EMPLEO Y CURSOS AL FINAL DEL POST

    Triaje es un término que proviene del francés triage  que es usado de manera habitual en servicios hospitalarios -la R.A.E. aún no lo ha recogido, aunque sí lo ha hecho con papichulo, je, curioso- y vendría a ser lo mismo que "clasificación" de usuarios/as. En este caso, clasificar según la urgencia de la patología que presenten, para después programar un tiempo de espera acorde.  

     De hecho, hace poco tuve que acudir a un servicio de urgencias en un hospital, y me encontré con una imagen muy similar a la que os muestro: 


    El triaje es una labor importantísima que también realizamos diariamente en los Servicios Sociales Generales y que es totalmente invisible (¿y si hiciésemos un cartel parecido al de la foto?).

    Sobre este asunto, me vienen tres reflexiones sobre las tres palabras claves que acabo de escribir:

    1.- En primer lugar: CLASIFICACIÓN. La verdad, es que decir que, según entras (en un hospital o en servicios sociales) se te clasifica, tiene mala prensa porque a uno piensa en que te marcan como al ganado, pero es una forma muy útil de atender de manera eficiente y adaptada a un criterio concreto, como es el de urgencia. Eso sí, el desconocimiento de esta técnica provoca que en la sala de espera nos exaspere que se atienda antes a quien entró después.

    2.- El criterio de URGENCIA sobre el de necesidad. En cualquier servicio de atención al público, como lo que se pretende es dar una expectativa de espera en recibir un determinado servicio, lo lógico es aplicar el criterio de urgencia, que, en nuestro caso, por ejemplo, podría hacer que se atendiese antes al familiar de una persona mayor que sale del hospital mañana y precisa aseo personal, que a una familia que va ser desahuciada el mes que viene. Perdonad la dureza, pero es necesario entender la lógica por cruda que sea. No obstante, la segunda situación recibirá mayores recursos, claro, pero la urgencia del primero es mayor.

    3.- Y, por último, PROGRAMAR un tiempo lógico para poder realizar una intervención y disponer de los recursos necesarios. Este es el meollo de la cuestión. La gran dificultad con la que nos encontramos es con la escasez de recursos para la atención a la urgencia. No a la urgencia inmediata (aunque ya hablé en otra ocasión >VER de la locura que supone no poder disponer de un simple metrobus en Atención Primaria para que una persona acuda a un Centro de Acogida donde poder dormir), sino a la urgencia que conlleva un poco más de tiempo: en ocasiones, o la situación es de "ya para ya" o salta al “protocolo ordinario”, con lo que al final parece que la indicación viene a ser “ven el día de antes del desastre”.  No es cotidiano, pero yo me he encontrado con situaciones de este tipo, para las que las instituciones no están preparadas. 

    Bien, al margen o en coordinación con servicios específicos (como, por ejemplo, en Madrid, el SAMUR), las urgencias son atendidas cotidianamente por los Servicios Sociales de Atención Primaria, que pueden hacer uso de los específicos según el caso y protocolos existentes si disponen de ellos.

    En los municipios existen profesionales encargados de hacer este triaje, si bien en muchos ayuntamientos como el mío -habitualmente los grandes, que suelen tener una presión asistencial mucho mayor- hay un equipo especializado en ello que llamamos "primera atención".

    Pues bien: esto del triaje, tiene, si cabe, dificultades añadidas:

    1.- Lo usual es que cualquiera considere que su necesidad es mayor, o más urgente que la de aquel que está sentado al lado y puede no comprender que determinarlo precisa un estudio profesional. 

    2.- Es la primera cara que ve el ciudadano/a que acude, en muchas ocasiones, en una situación desesperada. Recibir este impacto emocional tiene un coste personal añadido que no es baladí.

    3.- Discriminar entre la demanda del ciudadano/a, y su necesidad real... eso no es fácil; devolvérselo (en la carrera lo llamamos "reformulación de la demanda")... eso es complejiiisimo: es más, alguien ajeno puede incluso pensar que es un insulto a su inteligencia ("¿cómo, que no necesito realmente lo que estoy demandando? ¡vamos anda!") -será tema de otro post-. Y si, además, queremos que el ciudadano/a esté conforme con esa reformulación y, para más INRI, colabore en la resolución del problema redefinido.... eso es virtuosismo: seguro que estáis de acuerdo conmigo. Podríamos decir es esta es la quintaesencia del Trabajo Social. 

    4.- Se "enfrentan" a la idea estereotipada del ciudadano sobre los Servicios Sociales, bien por lo que escuchó en el vecindario, o en los medios de comunicación, que tan pronto dicen que podemos hacer milagros, que vamos por ahí quitando niños, o que somos burócratas sin recurso alguno.  

    5.- También suelen recibir el impacto/bronca del resto del equipo del Centro, que espera que esa "clasificación" -de la que dependerá el trabajo del resto- sea menos permeable, y suele pensarse que "son unos/as blandos/as". Claro. Je, desde la barrera, se ven muy bien los toros, suele pensar quien realizó el "triaje".

     En este aspecto, es necesario resaltar que el fallo del profesional encargado del triaje o clasificación, repercute en otros profesionales. Un ejemplo bastará para entenderlo: si un médico de cabecera deriva con escaso fundamento a un traumatólogo, recibirá la crítica de éste (de manera más o menos silenciosa), pero el fallo del especialista... ese sólo lo conocerá el propio paciente. Lo mismo pasa en Servicios Sociales. Por lo tanto, están más expuestos a la crítica del resto.

    6.- Soportan un gran peso de la institución. La institución deposita, realmente, una gran responsabilidad en estos profesionales, sin, a veces, poner los recursos suficientes para que después la intervención pueda llevarse en los plazos determinados desde la realización del triaje.  Sin embargo, he conocido experiencias de "viene el/la nuevo/a, que se ponga en la primera atención, así se curte". Je. Curioso: ¿quién se curte, el profesional o el ciudadano?

    7.- Y, por si fuera poco, también tienen la responsabilidad de defender el papel de la institución -reconociendo sus limitaciones- y a la profesión, en parte, explicando de manera pedagógica a la ciudadanía su situación, la de los recursos existentes, la del papel del profesional, e incluso la responsabilidad del ciudadano en su propia situación.. tela.
      
    Seguro que cualquier colega de Servicios Sociales se ha sentido así en algún momento. Al leer este post, cualquiera entenderá lo importante que es tener en esos puestos a personas de que tengan una pasta especial: a ellas dedico esta entrada.
      
      En mi próxima entrada hablaré de una técnica que usamos en mi distrito y que aconsejo a otros centros: los Grupos -otra de mis pasiones- Informativos de Primera Atención. No exentos de crítica (ya os contaré), pero de los que soy un firme defensor. Será la semana que viene. 

    Un abrazo

    Nacho

    Hoy os aconsejo una que escuché en navidades (por una conocida empresa). Habla de cuando uno está relajado y deja volar su imaginación, jej. Es de Daniela Andrade con su colega Sarah Lee. Island in the Sun.




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