"Un objetivo es una conveniencia pasajera. Una pasión es algo que nos sostiene y da sentido a nuestra existencia." (Joaquín Lorente)
AVISO: Las opiniones vertidas en este blog son de carácter personal, no representando las políticas oficiales ni son vinculantes para el Ayuntamiento de Madrid ni para el Colegio Oficial de Trabajadores Sociales de Madrid.



jueves, 20 de febrero de 2014

¡QUIERO UN INFORME SOCIAL!

AL FINAL DE LA ENTRADA OFERTAS,  CURSOS y más oportunidades RECIBIDAS esta semana (Tras el vídeo)

Hoy igual tiro piedras sobre mi propio tejado, pero me parece interesante reflexionar sobre el tema de los Informes Sociales y lo que ocurre cuando alguien osa pedir uno.

A los/las profanos/as les explicaré que el informe social es la herramienta principal del trabajador/a social y es clave en los Servicios Sociales, al igual que el informe médico lo es para la medicina o el sistema sanitario. Para nosotros es TAN importante, que aparece incluso en nuestro código deontológico, que dice que es el "dictamen técnico que sirve de instrumento documental que elabora y firma con carácter exclusivo el profesional del trabajo social. Su contenido se deriva del estudio, a través de la observación y la entrevista, donde queda reflejada en síntesis la situación objeto, valoración, un dictamen técnico y una propuesta de intervención profesional". (Yo habría añadido la visita a domicilio, la interacción grupal, etc., pero bueno).

Pues hoy voy a entrar en aquello que pasa cuando un/a ciudadano/a acude a un Centro de Servicios Sociales y pide uno ¿os imagináis lo que pasa?: pues que probablemente no consiga nada más que agarrarse un buen cabreo. 

Y es que, en contra de lo que siempre he pensado, en muchos lugares se tiene como norma NO realizarlo a petición del ciudadano/a, sino cuando es necesario para una tramitación o nos lo pide otra institución (hombre, faltaría más). Pero es un tema delicado entre colegas y creo merece una reflexión.

Sin embargo, no tenemos ningún problema en decirle al vecino en cuestión que le pida un informe al médico ¿y eso? se preguntará el/la profano/a... voy a relataros las razones que escucho con mayor frecuencia cuando hablo del tema:

1.- Razones de plantilla: la red sanitaria tiene mucho más peso, profesionales, presencia... sin embargo, ese argumento cae pronto: también tiene muchísimos más usuarios/as (enseñadme a alguien que no lo sea... ¡desde el minuto 0 de vida!).

2.- Razones técnico-aplicativas: un médico pulsa cuatro teclas y le sale un informe. Eso tampoco es así: en ocasiones tienen que pasar algunas escalas, pedir pruebas, etc.. Cierto es que nuestras aplicaciones están a años luz en la mayoría casos. Eso también es fácilmente rebatible: una cosa es hacer un informe con las prestaciones en alta y un pequeño diagnóstico (lo que suelen hacer los médicos de familia en un 99% de los casos, seguro), y otra cosa es un informe para denunciar un maltrato ¿o no? supongo que el 99% de nuestros informes serían de los primeros, claro. En todo caso, la única forma de que nuestras aplicaciones cumplan con esas exigencias es que existan tales demandas: informáticamente es bastante sencillo que en un formulario se vuelquen unos cuantos campos. 

3.- Razones de diversa índole (cada quien, que las clasifique): 

Está quien dice que hay cosas que habría que explicar al usuario antes de que lo viera escrito ¡toma ya! pero ¿es que el médico no le explica al paciente que tiene cáncer antes de darle el diagnóstico escrito? ¿no nos atrevemos a decirle a un usuario que debe dejar de beber pero le tratamos como adicto? eso sí que no me parece bien. Si uno va a recibir un tratamiento, que al menos sepa cual es su diagnóstico, ¿verdad?

Miedo a la reacción del ciudadano al no poner lo que él espera. En ocasiones tratamos con usuarios/as que no han sabido aprovechar oportunidades, o no lo han hecho por las razones que fuesen, o incluso hay usuarios/as que no han tenido más remedio que depender de las prestaciones sociales, y reflejar eso en un informe es duro. No obstante, ocultarle esa realidad a la persona tampoco es el camino, creo. Cuando alguien pide un informe, debe estar preparado para escuchar un dictamen técnico: un informe debe ser objetivo, imparcial: ese es uno de los valores de pertenecer a la administración.  Tampoco uno puede ir a su médico a decirle lo que tiene que poner, ¿no?.

A veces, si alguien viene de nuevas a pedirlo, surge el "es que no se le conoce". Normal, puede pasar. Tampoco creo que un médico haga un informe sin conocer, sin pasar determinadas pruebas (si lo hace, yo no estaría muy conforme). Pasemos nuestras escalas, que también las tenemos, si no queremos que llegue a nuestra puerta alguien y diga "como me han dicho que no estoy en intervención, así que eso es lo que quiero: intervenme! (como ya expuse en la entrada "lo siento,Vd no está en intervención"), pero hazme el informe, claro, que lo necesito para el banco, que me quiere echar".

Luego está quien tiene temor del "para qué pueda ser usado". Vamos a ver, si uno coge su informe medico y lo cuelga en internet, ¿hay algún problema? NO, allá él. Entonces, ¿por qué ponemos freno a dar un informe social? ¿no será el usuario el responsable de la información que vierta sobre sí mismo donde lo entregue? ¿o es que tenemos miedo de poner algo que pueda ser usado en nuestra contra? Uhmmm espero que no. 

Si el ciudadano/a tiene derecho a acceder a su historia social, al menos en la Comunidad de Madrid (al igual que a la historia clínica) >Ver Artº 4 de la Ley de Servicios Sociales de la CM ¿por qué no puede pedir un informe social para defender sus intereses? ¿van a tener que pedir la Historia completa? Pues eso sí que es un lío... o ¿quizá pedir un peritaje por lo privado? tampoco me parece, el que quiera y pueda, que lo haga, pero que sea porque el sistema no se lo hace...

Poneos en el lugar de una persona que cree que así le van a dar otra oportunidad en su banco, o le van a financiar la deuda del agua... 

Igual algún/a colega se está acordando de mi familia, pero bueno... la verdad es que estoy convencido en este tema (pero admito el debate, abajo, en comentarios, jeje). Lo que tengo más claro es que si no compartimos nuestras herramientas, nunca se sabrá a qué nos dedicamos, y seguirá esa leyenda urbana de que hacemos cosas sin transparencia.

Igual hay que articular modalidades para petición de informes "tipo" (de los "sencillos"), y responder a esa demanda, ¿no?.

Ánimo

Nacho

Recomendación musical de la entrada: The Verve - Bitter Sweet Symphony, además de que mola, dice algo así como "No Puedo Cambiar Mi Molde, No, No, No, No, No No Puedo Cambiar..." Bueno, yo creo que sí. 





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jueves, 13 de febrero de 2014

¿HABLAMOS OTRO IDIOMA?

AVISO 1 : OFERTAS DE EMPLEO Y CURSOS, al final de la entrada (tras el vídeo).
AVISO 2: (al final también): si te interesa hacer grupos y lanzarte en público, al final de la entrada... una oportunidad. 

Hoy voy a ser politicamente un poco incorrecto...

Siempre he sido un convencido de aquello de que el lenguaje estructura el pensamiento, como en su día defendió Wittgenstein. Sin embargo, a veces escucho y leo a colegas y me pregunto si no nos habremos pasado, porque a veces me parece que nos olvidamos de que el lenguaje es lo que sirve para comunicar al emisor y al receptor (luego si el receptor no se entera...). Pero pondré ejemplos:

Hace no mucho escuché a una compañera (llevaba poco) explicarle a una mujer mayor que la teleasistencia era un dispositivo de comunicación bidireccional. Casi me parto. Tampoco digo que lo llamemos "el medallón", entre otras cosas, porque también los hay con forma de pulsera, pero vamos... dejes de opositor, supongo. El caso es que la mujer, claro, no entendió nada. 

Igual la gente no sabe de lo que hablamos

También entre colegas, terminamos usando lo del empoderamiento, o la resiliencia, y no sabemos de qué hablamos, y ya si hablamos del tercer sector... eso es para nota, porque ahí entra la asociación del barrio, Cáritas, grandes empresas del sector, ONGs, o Cruz Roja (entidad tutelada por el Gobierno). 

Por otro lado, la legítima aspiración a usar un vocabulario que  no estigmatize a las personas y colectivos, a veces nos lleva a usar términos que nos producen sonrojo al compartirlos, como, por ejemplo, en informes que firman usuarias, cuando escribes lo de "familia monoparental con cargas familiares no compartidas", te mira la mujer con una cara que no sabe si es que pertenece a una especie en extinción... y lo mismo pasa con el mundo de la discapacidad... donde ya no sabemos qué escribir en los informes para no atentar a la dignidad de nadie. A veces me encuentro con el término "monomarental", y no dejo de impresionarme de nuestra capacidad creativa lingüísticamente hablando. Pero me preocupa un hecho: todos hemos tenido un informe hospitalario en la mano y no nos hemos enterado de nada: yo mismo tras recibir unos análisis la semana pasada, he necesitado a San Google.  

Y luego están las siglas: llamar a un chaval marroquí de los que pasa el estrecho "MIVI" (Menor Inmigrante de Vida Independiente) no deja de extrañarme, o el famoso "SAP" (síndrome de alienación parental), que ni se entiende qué es lo de la alienación parental y uno se acuerda de la película de Sigourney Weaver... es que ya te partes.  

También parece que la palabra ayuda está más que denostada porque se asimila a asistencialismo, y ya van desapareciendo aquellos textos que nos hablaban de relación de ayuda como algo que definía nuestra profesión (de hecho, la mano en el emblema del Trabajo Social...). 

Por supuesto, también suena mal hablar de "pobreza" (a nuestra mente viene la imagen de la mendicidad): tenemos que decir "exclusión social": he presenciado amplios debates sobre qué es exclusión social. Si bien comparto que hay que definir escalas e indicadores para que los técnicos sepamos de qué hablamos, y según eso, se puedan gestionar las prestaciones pertinentes y establecer itinerarios adecuados, corremos el riesgo de hacer invisible aquello a lo que nos dedicamos ¿no correremos el riesgo de que la gente no se entere de lo que está pasando?.

A veces me dice la gente "me gusta tu blog porque hablar claro", y ya, cuando algún colega que no es del gremio comparte la entrada, pienso, ¡bien! ¡se entiende!, pero mis amistades suelen ser gente con estudios y con cierta sensibilidad hacia lo nuestro y me preocupa que un gran porcentaje de de personas no se enteren de lo que va la vaina... No quiero echarme flores, pero a veces veo webs de instituciones, públicas y privadas, en las que, para enterarse de si te puedes beneficiar de algo, hay que hacer un master, lo cual me hace pensar que en ocasiones se utiliza cierto lenguaje con un objetivo disuasorio, si bien el objetivo debería ser el contrario. 

Bueno, con estos ejemplos jocosos, no he querido herir sensibilidades, pero sí llegar a una conclusión: coincido en el uso adecuado del lenguaje, pero, en estos momentos de tener que estar " a la defensiva " y de luchar diariamente por hacer entender a la clase política (que no son del gremio normalmente) y la ciudadanía (que tampoco), me preocupa bastante que no sepamos lanzar mensajes sencillos, decir a la sociedad qué hacemos y qué papel jugamos. ¿No habrá que buscar un término medio?. 

Un saludo

Nacho 

Mi recomendación musical para este post: U2 (con Jagger): Stuck in a moment... muy buena, y hasta el mensaje me gusta: "estás atascada en un momento y crees que no podrás salir", dicen los maestros...




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miércoles, 5 de febrero de 2014

GRUPOS DE SEGUIMIENTO de la RMI

AVISO: OFERTAS DE EMPLEO Y CURSOS, AL FINAL (tras el vídeo)

Esta es una entrada para colegas... y es que el mes pasado tuve a un par de llamadas de compañeros/as de otros lugares preguntándome cómo hacemos los grupos de seguimiento en mi centro, y luego va Eladio Ruano y me pica en su blog... así que no me ha quedado más remedio que dedicar una entrada al modelo que seguimos en mi centro para el seguimiento de la RMI, si bien en otra entrada ya os ofrecí una tabla con experiencias diferentes experiencias grupales en las que he participado según "nivel de dificultad" >VER. Bueno, ya sabéis que soy un auténtico friki del trabajo grupal.

Los grupos de seguimiento constituyen una forma de planificar la atención, introducir temáticas interesantes (porque nunca serían tema de despacho) con personas del barrio y crear espacios para el encuentro... interesante, ¿verdad? Pues ahora os cuento cómo hacerlo de manera sencilla:

Proceso que se sigue en el seguimiento grupal

En mi centro, cada TS lleva un número aproximado a 100 familias perceptoras de RMI (mi Distrito es el amo de la RMI en Madrid), por lo que ya, desde hace tiempo, se decidió, a nivel del Distrito, que se seguiría un proceso en el que se complementase el trabajo individual y el grupal con una base comunitaria. Cada perceptor, además, se compromete a participar en ellos al firmar el programa individual de integración (PII) dado que se explica que es una metodología que puede ayudar en su proceso.

Os explico cómo lo hacemos, porque este año al fín vamos todos/as a la par y trabajamos lo mismo en el Centro (antes había diferentes ritmos y modelos aunque sobre la misma base):

En primer lugar, tenemos una base de datos de familias perceptoras en el que figura el campo de "fecha de concesión", y el criterio general de que, al menos, es necesario hacer un seguimiento trimestral de cada persona/familia (la comunidad nos lo exige semestral).

En segundo lugar, y utilizando esa base de datos, en septiembre, cada TS cita en el salón de actos a todas "sus" familias (en dos sesiones, claro, nuestro salón de actos no es tan grande): ahí se explican los objetivos del curso, se evalúa el anterior, se dan informaciones relevantes, y se da un díptico en el que figura las fechas en las que será citado para grupo y en la que deberá pedir cita (individual) os lo podéis >DESCARGAR AQUÍ . Por ejemplo, a una persona a la que se le concedió la RMI en enero, deberá pedir cita en enero y julio (en esas fechas la comunidad nos pide un informe: así coinciden ambos requerimientos), porque será citado para grupo en abril y octubre. Es decir, cada 3 meses, intercalando individual y grupal: para la primera tendrá que pedir cita y para la segunda, recibirá carta en casa. El primer año, cuesta, pero la gente, en 2 o 3 años, ya coge la dinámica, vienen juntos desde el barrio, etc.

Como resultado de esta organización, únicamente hay que preparar dos sesiones en todo el año (lo de tener que preparar muchas sesiones es algo que aterra con la cantidad de trabajo que tenemos), ya que cada perceptor participa en dos sesiones. Normalmente el contenido de estas sesiones es tan general que pueda resultar de interés para cualquier persona, sea mujer, hombre, madre, joven, extranjero o autóctono, je. Este año estamos trabajando el cómo se percibe la administración: >DESCARGAR FICHA, (os aconsejo ojearla, lleva hasta un  prácticum sobre "poner reclamaciones", jeje) y al final de la sesión se evalúa en un modelo sencillo >VER. (este modelo es el mismo en todo el distrito).

La sesión dura una hora aproximadamente, aunque después, muchas personas quieren comentarme algo, y entonces aplico la regla del "minuto de oro" - así se lo explico- (una forma de indicar que no se trata de una cita para revisar a fondo nada, sino un espacio para dar una información concreta, entregar un papel, etc.) ¡Ah! y al comenzar los grupos aplico la regla de "los últimos serán los primeros", o lo que viene a ser lo mismo: el último en llegar será "voluntario" para el rolle playing u otra tortura necesaria, jeje; esta regla tiene efectos notables para la puntualidad (también la aplico a colegas cuando doy formación y es igualmente efectivo).

Más ejemplos: en otras ocasiones trabajé con fragmentos de la película de "Los lunes al Sol" >VER FICHA, o cuentos varios >VER FICHA, que resultaron muy interesantes.

Sinceramente, no se me ocurre mejor forma de simultanear ambas maneras de intervención, desde una perspectiva comunitaria, y, a la vez, descargar las agendas: antes de aplicar este modelo, yo tenía 2 meses de lista de espera, y ahora no llego a los 15 días, ¡y la evaluación de los participantes siempre es muy buena!. 

Fundamental: este modelo es posible gracias a la colaboración de la parte administrativa, al apoyo decidido de la institución (mis jefas/e son aún más pro-grupos que yo), y, sobretodo, a la participación de los propios perceptores, que entienden las sesiones grupales como un lugar donde se habla de problemas comunes, se comparten recursos e ideas, desde la pertenencia a un mismo barrio y la vivencia de experiencias vitales similares. 

Si, bueno, alguien dirá que esto no es la intervención grupal que estudió en la carrera... ya, efectivamente: una pena, la verdad, habrá que incorporarlo. Como siempre, es un placer poder compartir experiencias, así que aquí tenéis unas cuantas, para dudas... ya sabéis...

Ánimo
Nacho

Para finalizar. Hoy no aconsejaré un video musical, sino un corto de animación que nos aportó Pedro, colega TS (ahora en otro distrito), para finalizar, con el que acabar las sesiones grupales con lema "mejor en grupo", que es una concatenación de anuncios de una empresa de buses, pero vale para el mensaje que buscamos...¿o no? miradlo y comprenderéis.



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martes, 28 de enero de 2014

CON LA LUZ CORTADA: CADA VEZ MÁS GENTE

AVISO: OFERTAS DE EMPLEO Y CURSOS, AL FINAL DE LA ENTRADA (tras la canción)

Invierno. A principios de mes salía el Estudio de Condiciones de Vida del INE (ECV) - aconsejo leer-, en el que salía el dato: casi el 10% de los hogares españoles tiene retrasos a la hora de pagar la luz, el agua, etc.: millones de personas no consiguen alcanzar la temperatura cálida de su vivienda durante los meses invernales: las noticias lo estaban diciendo en plena ola de frío >>Ver noticia en la que participé. 

El invierno pasará, y el año que viene... andaremos con las mismas: familias acudiendo a los Servicios Sociales solicitando ayudas para pagar cosas tan básicas como el agua o la luz. Y, la verdad, es de las peticiones que te abren más las carnes, porque uno piensa que llegará a su casa, una casa caldeada, se dará una ducha calentita, bañará a la enana... y se imagina cómo será la escena en la casa del que tiene delante. 

Ahora lo llamamos pobreza energética, y se define como la incapacidad de un hogar para satisfacer una cantidad mínima de servicios de energía para sus necesidades básicas (hogar por debajo de los 18º en invierno, por ejemplo). Sobre este asunto hay una triple "tenaza" que hace que la gente, al final, no pueda pagar los suministros, y que este indicador continúe creciendo:

1.- Eficiencia energética de los hogares (calidad de la vivienda): normalmente las viviendas de las personas sin recursos tienen escasos mecanismos de aislamiento (ventanas de aluminio, correderas, tabiques mediocres, etc.). Igualmente, los electrodomésticos (incluso las bombillas) más baratos suelen ser los de peor eficiencia. Sí, claro, convence al que no tiene para comer la semana que viene, que la bombilla que vale el triple, la habrá amortizado el año que viene... seguramente saldrá diciendo que tengo "pensamiento de rico"... y esto en una sociedad en la que ya hay que tener corriente eléctrica hasta para lavarte los dientes. 

2.- Precio de la energía: Varios apuntes sobre esto, porque es de traca: Desde el 2002, el precio de la energía ha subido un 104% según Eurostat (el tercer país más caro del continente, qué suerte tenemos). Las compañías cacarean en sus webs sobre sus "bonos sociales" que son para morirse de la risa (o del frío): sobre estos "chollazos", me permitiréis hacer una reflexión: para acogerse a estos bonos hay que tener contratada una potencia inferior a 3Kw (vamos, que no puedes tener cocina de vitrocerámica -las viviendas sociales los llevan de serie- o ducharte, con termo eléctrico, mientras esté en marcha la lavadora sin que te salte el limitador). También puede ser que en tu casa no exista nadie con un contrato de trabajo (ni a dos horas semanales) para beneficiarte del bono, o ser familia numerosa: vamos, que si en una familia al chico le dio por currar de repartidor -qué cosas, oye-, pagará más por el Kilowatio que la Infanta Cristina (por ser familia numerosa): ¿no es de locos?.

Con este diagrama se entiende mejor

A todo esto, el consumo eléctrico se grava con un IVA del 21% (¡menos mal que la adquisición de obras de arte lo acaban de bajar al 10% ¡ igual alguna de "mis" familias estaba pensando comprarse un "Miró"!!) En fin...

3.- Rentas familiares. El ECV indica que estamos por debajo de las rentas que percibíamos en el 2006. Esto a nadie nos pilla de sorpresa.

Sin embargo, por otro lado, los mecanismos redistribuidores de renta que tiene el sistema, como las rentas mínimas, en años como el 2012 se cerraron ¡con menos perceptores! ¡toma ya! (a nivel Estatal y de Comunidad de Madrid).

Por otro lado, las medidas de fiscalidad sobre el consumo (e injusta por tanto, dado que es por impuestos indirectos), continúan creciendo sobre mecanismos impositivos directos o sobre las rentas: que pague más el que más tiene: por ejemplo, la barra de pan vale lo mismo para cualquiera, independientemente de su renta.

Vamos, que tenemos la combinación perfecta para que las familias acaben pasando frío.

Y entonces, entramos nosotros: las familias acuden a los Servicios Sociales a solicitar ayudas económicas, y nos encontramos con tres problemas fundamentales:

1.- Una obsoleta legislación sobre subvenciones  de la que ya hablé en la entrada "El IBI o la vida", que impide conceder ayudas a quienes tienen deudas con la administración "salvo que la normativa concreta así lo contemple", lo cual no sucede siempre (en nuestro caso, el Ayto de Madrid sí... menos mal) y con actuaciones de ayuntamientos en las que, antes de pagar una ayuda de emergencia "se cobran su parte" para sus propias arcas, de aquellos pobres ciudadanos que optaron por no pagar el IBI y dar de comer a sus hijos ante la situación de tener que elegir.

2.- Algunos ayuntamientos prohíben el pago de deudas, porque son contraídas previamente a la presentación de la solicitud de la ayuda. La lógica administrativa (no pagar nada a posteriori sin aprobación a priori) es obvia, pero choca con la situación de grave necesidad de las familias, y que, claro, uno no puede pagar el corriente sin pagar antes el mes pasado impagado (preguntadlo a vuestra compañía). Otros no lo prohíben pero luego van los/las interventores/as de turno o Scroodges -que los hay e interpretan la norma en sentido restrictivo sin buscar los resquicios de humanidad en la misma- y lo dificultan al máximo: tanto, que muchos profesionales ya tiran la toalla y ni contemplan la posibilidad a pesar de que es un derecho de los y las ciudadanas.

3.- La existencia de presupuesto: las ayudas de emergencia no son derecho subjetivo, dependen de una valoración y en última instancia... de que exista presupuesto, claro: un pequeño pero importante detalle.

En definitiva: este no es un tema menor, ni mucho menos: probad a ducharos con agua fría, o lo que es peor: pensad en tener que hacerlo con vuestro propio/a hijo/a (sólo pensadlo, con eso bastará).

Y aunque podría ser peor (en Londres las viviendas tienen unos contadores que van con tarjeta de prepago: si se te acaba, vas corriendo al chino -allí pakistaníes- y la compras nuevamente... eso, si puedes... el sueño de las eléctricas... se me abren las carnes de pensarlo), se trata de una vuelta de tuerca más a la liberalización del mercado: en España aún no estamos así (nuestra Margaret Thatcher aún no ha llegado... ¿o si?), pero estamos viviendo las consecuencias de la venta del sistema de hace años, de la claudicación del gobierno ante los intereses del mercado, y del desinterés de la administración por poner medidas que garanticen el bienestar de los ciudadanos, en lugar de parches.

¿Queremos seguir por esta vía? Cada administración (especialmente central, pero también autonómica, por ejemplo, en el caso de las RMIs y local) que tome su responsabilidad, y cada ciudadano/a y profesional, igualmente: ahora, participando cada uno según pueda y, claro. cuando tengamos que votar.

Ánimo. 

Nacho

Dado que esta semana en los coles celebrarán el día de la paz, hoy os recomiendo Imagine, de John Lennon, en la versión de Playing for change. El video comienza con una frase muy buena (Lennon):
"A dream you dream alone is only a dream, a dream you dream together is a reality"



AVISO: OFERTAS DE EMPLEO Y CURSOS RECIBIDOS DESDE LA ULTIMA ENTRADA >>DESCARGAR
AVISO 2: PARA USUARIOS/AS: EL JUEVES 30, A LAS 11, SESIÓN INFORMATIVA SOBRE PCPIs (FORMACIÓN PARA JÓVENES DE 16 A 19 AÑOS) en Entrevías (Vallecas). En el salón de actos del centro de Servicios Sociales.

martes, 21 de enero de 2014

8 TÉCNICAS PARA REDUCIR EL NUMERO DE "DEPENDIENTES"

AVISO: OFERTAS DE EMPLEO Y CURSOS, al final de la entrada (tras la canción)

Con frecuencia se escucha en los medios la bajada del número de dependientes, normalmente por boca del Consejo Estatal de Trabajo Social, la Asociación de Directores y Gerentes de SSociales, o las diversas plataformas en defensa de la Ley de Dependencia. Este fenómeno requiere una explicación al público en general y profesionales.

El proceso viene a ser el mismo que cuando hablé del "milagro" por el que en plena crisis, hay menos perceptores de Rentas Mínimas en la entrada que llamé "las gallinas que entran por las que van saliendo". Al igual que en aquel caso, son más las que salen que las que entran, pero en dependencia, a un ritmo mayor, ya que la gente fallece: qué cosas.

Por lo tanto, están sucediendo dos "milagros" simultáneamente:
 
1.- Más pobreza pero menos perceptores de Rentas Mínimas.
2.- Más personas dependientes (ya que la esperanza de vida no ha disminuido) pero menos "dependientes reconocidos".

Sí, querido/a lector/a: no me he confundido: son datos oficiales: increíble pero cierto. Uno puede creer que es cosa de magia, pero yo, que soy de ciencias (un tránsfuga, lo siento), no acabo de verla: más bien atisbo un plan diseñado para ahorrar y cargarse el sistema. Os contaré cómo es posible conseguir esto sin derogar la Ley de Dependencia (o hacerlo de manera encubierta).


      En primer lugar, hay que partir de dos afirmaciones generales que son duras, pero claves para entender lo que se está haciendo (en clave matemática):

1.- TEOREMA: las personas dependientes (mayores y discapacitadas) fallecen ANTES que las autónomas: eso es de cajón: es algo natural para quienes tienen limitaciones y enfermedades.

2.- COROLARIO: Si no reciben atención, fallecerán ANTES que si las recibiesen: importante detalle que agrava las consecuencias de los retrasos.

      Sé que decirlo es un poco duro, pero no deja de ser real: demostrar ambas hipótesis es una pérdida de tiempo, pero describir cómo se aprovechan, no, así que os cuento las diversas técnicas que voy conociendo con el paso del tiempo -seguro que alguna se me escapa- (para profanos/as: la "dependencia" se mide en 3 grados, siendo el 3 el mayor, y la gente solicita este reconocimiento ante sus servicios sociales municipales, de proximidad):

Técnica 1: Tardar en valorar a las personas solicitantes de reconocimiento inicial. Frente a la opción de que los/las profesionales de atención social primaria (aumentando nuestros recursos humanos y técnicos, claro) hiciésemos la valoración de las personas (lo que veníamos haciendo, con otros baremos, de toda la vida), se optó en varias CCAA - como la mía- porque lo hiciese un nuevo cuerpo que hubo que crear. Un ejemplo de ineficiencia y derroche mayúsculo, como es desaprovechar una estructura cercana y territorializada, suponiendo un aumento lógico de los costes, y los plazos, claro; porque si yo visito en una semana (si no es una urgencia, en cuyo caso lo hago en el día), ellos/as en 2-3 meses... (ahora que se habla tanto de racionalización... imaginad ir a visitar a una persona en un municipio perdido: no hay que ser economista). Y mientras, va pasando el tiempo...

Técnica 2:  Una vez reconocido el grado, tardar en asignarles una prestación, sencillo. En ocasiones (Ayudas a cuidadores "PECEF"), incluso más de un año. Y mientras... va pasando el tiempo...

Técnica 3: Tardar en revisar el grado. Supongamos que una señora tiene grado 2 y dispone de una ayuda a domicilio (una auxiliar que va a ayudarla con su aseo todos los días una hora):  se rompe la cadera y queda encamada, por lo que precisa más tiempo de servicio: habrá que pedir una revisión del grado: pues bien: esta persona puede tardar en ser revisada entre 6 y 12 meses en mi comunidad autónoma, y luego, la asignación de la prestación (volver a técnica 2), claro... todo ello para tener un servicio más intensivo y adaptado a sus necesidades.  Y mientras... va pasando el tiempo... 

Técnica 4: Dificultar la entrada en el sistema de nuevos dependientes: si modificas los baremos para que lo que antes sí era dependencia, hoy no, ¡EUREKA! incluso parece que hay lugares donde se están haciendo revisiones de oficio (a la baja, por supuesto) >VER noticia.

Técnica 5: Mantener los errores de los baremos de medición (aquellos que excluyen, claro). Unido al endurecimiento de los baremos, se mantienen los errores que ya se conocían: desde el inicio había una deficiencia muy grave a la hora de valorar la dependencia de personas con enfermedad mental (resulta verdaderamente difícil explicar cómo una persona incapacitada judicialmente tiene grado 0 o 1 pero depende de la firma de su tutor para sacar dinero del banco) o cuando hay problemáticas sociales graves, ya que el informe de los Servicios Sociales apenas vale. Ni que decir tiene que, a pesar de las muchas quejas, estos temas no se han corregido en los nuevos baremos, claro: eso iría contra la propia técnica 4.

Técnica 6: Aprobar un régimen de incompatibilidades entre prestaciones (recortar, vamos). Un ejemplo: si te quedaste con la idea de que era posible que un/a profesional (ayuda a domicilio) asee al dependiente justo antes de que le recoja la ruta que le llevará al Centro de Día... olvídate: eso ERA posible ANTES de la aprobación del régimen de incompatibilidades, que las Comunidades Autónomas aprovecharon para tomar al pie de la letra (aunque podían haberlo suavizado, la mayoría optaron por la opción más barata: hacer incompatibles ambos servicios, por ejemplo). Hace años, simultanear ambos servicios era habitual, ya que así se garantizaba que la persona estaba preparada para el momento de llegada de la ruta del Centro de Día.

Técnica 7: Reducir las solicitudes de revisión de grado poniendo pagos a dichos procedimientos: un clásico, con el que, además, se hace caja.

Técnica 8: Suspender y mantener suspendida (ni los/las más optimistas creemos ya que se levante esta suspensión, prorrogada reiteradamente) la aplicación del grado 1.  Sí, entre ellos, esos servicios que previenen caídas y fracturas en los domicilios.
 
       Bueno, si sumáis el resultado de aplicar varias o todas las técnicas descritas, a las dos hipótesis de partida... ¡¡tachaaan! MENOS DEPENDIENTES. Pero no se trata de magia, sino de matemáticas: y en la aritmética no hay lugar para la interpretación. Las 8 técnicas descritas son el reflejo de una misma línea con dos objetivos claros: dificultar la entrada y facilitar la salida, o lo que es lo mismo: cargarse el sistema, y claro, a la persona dependiente.

RECLAMEMOS NUESTROS DERECHOS. Ahí lo dejo.

Un saludo

Nacho

Hoy os dejo con otra de un viejo rockero. Iggi Pop (el de la tónica, jeje). The passenger.



 
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miércoles, 15 de enero de 2014

NO TODO ESTÁ PERDIDO: ALGUNAS BATALLAS SE GANAN

AVISO: OFERTAS DE EMPLEO Y CURSOS, AL FINAL DE LA ENTRADA (tras la canción)

Esta es una entrada especialmente dirigida a colegas y perceptores de RMI en Madrid.

El fin de año acababa con una buena noticia que quería compartir con vosotros/as, ya que parece que únicamente nos llegan retrocesos en derechos: la Comunidad de Madrid publicaba el 31 de diciembre la revocación de la encomienda de Gestión de la RMI a la DG de Inmigración.

Os explico el porqué de mi alegría: como ya os conté en >>"me comprometo a colaborar..." , la CM en 2012 hizo una campaña de revisión anual de la RMI que fue una auténtica escabechina, encima utilizando los CEPIS, que son servicios que fueron pensados para la integración vecinal, especialmente de la población inmigrante; haciendo a la gente irse a otros municipios para llevar papeles... y lo peor:  a partir de ello corre la idea de que en cualquier momento te quitan la RMI, como si se tratase de la billetera, y no de un derecho. Los datos del balance de la Consejería sobre tal campaña lo dicen claramente, los cuales resumí en >>en mi entrada "Balance RMI, ¿brotes verdes o photoshop?". 

Pues bien, Una vez liada en 2012, en 2013 la CM se vio en la obligación de "legalizar" lo del año anterior, aprobando una encomienda de gestión: un procedimiento "de delegación" por el que se autorizaba a la DG de Inmigración a llevar las revisiones anuales de todos los perceptores y la revisión-seguimiento de los expedientes de personas de origen extranjero. De paso, se externalizaba parte de la gestión de los expedientes de RMI, ya que los ciudadanos comparecían ante personal de los CEPIS (llevados por entidades contratadas por la CM), a quienes entregaban documentos, muchos de gran confidencialidad (informes médicos, incluso).
Como ya dije, se trataba de un procedimiento que revestía varias irregularidades a mi juicio:

- Porque el propio reglamento de la RMI (Artº 24) indica que la documentación será entregada en los Centros de Servicios Sociales, y se estaba obligando a hacerlo en los CEPIS.
- Porque las revisiones se hacen para asegurar que una persona continúa reuniendo unos requisitos, y se estaban pidiendo documentos que no se piden para el reconocimiento inicial del derecho.
- Porque gracias a ese procedimiento, se legalizaba el que unos expedientes pudiesen ser tratados de manera desigual según el origen de la persona perceptora, ya que es materialmente imposible que ante el mismo hecho, la resolución, aunque fuese la misma, se tomase en el mismo momento (por ejempo, dos personas que comunican el fín de su contrato el mismo día, una extranjera y otra nacional).

Pues bien, ante tal actuación, el Colegio Oficial de trabajadores/as sociales y EAPN pidieron la retirada inmediata del proceso >>Ver NOTA DE PRENSA , queja a la que se sumaron ciudadanos/as, profesionales y partidos políticos de la oposición, y desde la propia Consejería, me consta que muchos profesionales de dentro también lo hicieron. No quiero olvidarme de todos/as los/las colegas que se han empleado a fondo avisando a los perceptores de la llegada de la carta, verificando que no se suspendieran sus prestaciones indebidamente, o remangándose en las compulsas: ese tipo de cosas son las que marcan a un buen profesional.

Especialmente quiero reconocer a quienes practican uno de mis lemas: "dispara hacia arriba", o lo que viene a ser lo mismo: "desahogarte" con la compañera está bien (técnicamente hablando, claro, je), pero mejor si lo haces con el jefe/a: él/ella es el/la encargado/a de transmitir a su superior, y así sucesivamente: tened por seguro que a la Autonomía lo que más le influye no es la oposición política, sino que los alcaldes/concejales de los municipios llamen a quejarse y pedir explicaciones ante sus actuaciones (y el trabajo de esos ediles es preocuparse por las necesidades de sus vecinos/as). 

Sobre los intereses sobre tal proceso, no hay que estudiar mucho para caer en la cuenta: además, cuando la propia Comunidad Autónoma soltaba una acusación de fraude sobre todo aquel que no había recogido la carta de citación (siendo personas que habitualmente acuden a sus seguimientos en Servicios Sociales municipales) >VER , declaraciones que tuvieron su oportuna respuesta por parte del Colegio y EAPN >>VER, además, se ninguneó a los Servicios Sociales, que conocemos y acompañamos a las familias que, como siempre, pagaron el pato de las cosas mal hechas (por mucho que controlar el gasto y perseguir el fraude sean objetivos más que legítimos).

El caso es que el 31 de diciembre se revocó la citada encomienda. Mi enhorabuena también a la Consejería: RECTIFICAR ES DE SABIOS. Espero que este año la Consejería realice un proceso de revisión justo, regular, respetando los derechos, y contando con la colaboración de los Servicios Sociales Municipales, como es de esperar de la Administración. Yo ya les he mandado mis propuestas.

Como veis, no todas las batallas se pierden y este es un ejemplo. Mi reconocimiento a quienes lo han hecho posible.

Ánimo. A por otra.

Nacho

Hoy os dejo con un clásico. Interpretada por Rod Steward, je, el viejo rockero nunca muere. Interpreta otro clásico, Have you ever seen the rain, de los Creedence Clearwater Revival.





AVISO: OFERTAS DE EMPLEO Y CURSOS RECIBIDOS DESDE LA ÚLTIMA ENTRADA (gracias, Jaqueline) >> ÁQUÍ.

domingo, 5 de enero de 2014

CUENTO DE NAVIDAD... EL DESENLACE

Scroodge, nuestra trabajadora social, se encontraba en su propia habitación, su propia cama... y lo mejor de todo era que el tiempo que le quedaba por delante era su propio tiempo! estaba tan excitada por los buenos sentimientos e ilusiones que apenas pensó en qué ponerse. ¡Hasta tenía unas ganas de llegar al centro!. Tantas que, sin darse cuenta, se clavó en la solapa del abrigo la chapita de la marea naranja con el café aún caliente en la mesa mientras pensaba en todas las cosas que haría en la jornada.


Se detuvo ante la puerta del despacho antes de abrirla: el cartel de aquella prestación que ya no existe desde nisesabe ... "habrá que arrancarlo, y quizá sustituirlo por uno donde figure mi email para que la gente pueda escribirme para consultas" - se dijo.

Tras sentarse en el sillón, se puso a hacer un pequeño balance. Era sencillo... los últimos años habían pasado como si nada, sin el más mínimo acto de reflexión: esperar, hacer, hacer, hacer... y quejarse, eso sí. Así que decidió elaborar una lista con las ideas que le habían brotado desde la última aparición... y que servirían para mejorar algunas cosillas. En primer lugar, sin importarle si eran factibles o no, y después las agrupó en individual, grupal y comunitario. Como la lista era tan amplia, después tuvo que escoger aquellas cosas que iniciaría ese año, y apartar en otra que bautizó como "proyectos", pinchando ambas en el corcho a la vista.

Después, decidió llamar a varios usuarios/as: hoy saldría a hacer la calle, a estar en las casas. Decidió verse con todos aquellos a los que había atendido la última jornada antes de las apariciones. Decidió escucharles y ver si podía echar un cable. Y dejarse de lamentos. 

Y con el tiempo igual hasta llegó a ser una auténtica cabecilla...

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Hasta aquí el Cuento de Navidad versión Servicios Sociales. Igual alguien esperaba más carnaza en este desenlace, pero no, y os explicaré por qué: sería fácil ahora depositar en nuestra querida trabajadora social el poder para transformar el triste destino de personas (como hace en su libro Dickens) con tantísimas dificultades como las que han intervenido en mi historia o las que atendemos diariamente... pero sería faltar a la verdad y reforzar aquella idea de que hacemos milagros, cuando no es así. Eso no está sólo en nuestras manos, aunque escuchar, y poner todo de nuestro lado, sí.

La gente que trabaja en puestos como el mío sabe que los comentarios y situaciones que he descrito son bastante reales, incluidas algunas frases de Scroodge, que lamentablemente he escuchado en compañeros y compañeras. De ahí el que me lanzase a esta aventura del Cuento de Navidad.

Pero no quiero que nadie se sienta mal... aunque si eso empuja a la reflexión, habré cumplido mi objetivo.

Digamos que todos tenemos un poco Scroodge, y hay días que hasta la superaríamos con creces. Cuando publiqué la primera entrada, un par de colegas de los más motivados que conozco (bloggers además), comentaron que se sentían "un poco Scroodge".

Este es el quid de la cuestión: si somos capaces de darnos cuenta de que en algunas ocasiones nos dejamos llevar por "el lado oscuro de la fuerza" y poner medidas... (en ese caso, os doy mi enhorabuena y, por extensión, a "vuestros" usuarios/as) o, si, por el contrario, despejamos balones continuamente, echando toooda la culpa a la institución o al sistema (que mucha parte tienen, lo sé), y entonces nos convertiremos en profesionales amargados, instalados en la queja, insensibles y acomodados/as dentro de nuestra "zona de confort", (que viene a ser lo que venimos haciendo de toooooda la vida para bien y para mal), sin proponernos cambio alguno y por tanto, incapaces de producir el más mínimo en los demás.

Decimos que trabajamos en la un rol de frontera (entre la administración y las personas, entre otras). Por eso es vital que, en un momento como el actual, donde la gente no deja de recibir palos, expliquemos la situación, nos posicionemos al lado del ciudadano,  y facilitemos herramientas a la población para luchar por sus derechos. Eso empieza escuchando y poniéndonos en su lugar, sin faltar a nuestro papel técnicos de la administración.

Por último, quiero daros las gracias a todos/as los/las que habéis aguantado estás últimas cuatro entradas tan machaconas. En pocos días, otra.




Ánimo

Nacho

Mi recomendación musical de hoy: No dudaría, de Antonio Flores, interpretada por Rosendo, que le da un estilo más rockero. Me pega con el tema: "Si pudiera olvidar todo aquello que fui... no dudaría en volver a reír..."